Las profecías de la América antigua hablan de un período de gran transformación y predicen de un nuevo ser humano que aparece en el planeta – personas de sabiduría y poder que viven libres de temor, cuya naturaleza eterna es la del Homo luminous.
 
Los Ritos del Munay-Ki transforman y mejoran su campo de energía luminosa.
 
Son transmisiones energéticas que curan las heridas del pasado, los programas y las creencias kármicas y genéticas que usted heredó. Ellas vuelven a programar su ADN, lo que le permite hacer crecer un nuevo cuerpo que envejece, se cura, y muere de manera diferente.
 
“El Munay-Ki es una invitación a soñar un nuevo mundo dentro del ser.”
– (Alberto Villoldo, fundador)

Proposito de los Ritos de Munay-Ki

El Munay-ki nos ayuda a convertirnos en instrumentos de paz, en agentes de cambio y transformación. Despues de tu iniciacion en los Ritos, formaras parte de un grupo ordinario de hombres y mujeres que llevan vidas extraordinarias. A medida que experimentas el Munay-Ki, sentirás la presencia y la sabiduría de seres luminosos que han vencido el tiempo ordinario y ahora moran en el infinito.

A medida que nos comprometemos en el linaje luminoso, en realidad recordamos nuestro viaje através del Estrecho de Bering o cuando cruzábamos el Desierto de Sonora hacia America Central, o aun mucho antes cuando caminábamos sobre los Himalayas en nuestra gran jornada hacia el Norte desde la India.

Cuando nos asociamos con los Guardianes de la Tierra del futuro, podemos actualizar la calidad de nuestro ADN para crear cuerpos nuevos. Esto funciona contrariamente a las creencias populares que dicen que nuestros genes no pueden ser alterados. Los Guardianes de la Tierra comprenden que no eres tus genes, sino que eres tus sueños. Cuando te liberas de los limites del tiempo, el futuro puede alcanzarse por detras como si una mano gigante te empujara hacia un destino que esta sanado.

A medida que recibes los Ritos del Munay-Ki, tus chakras se van aclarando y adquieres lo que los Guardianes de la Tierra le llaman el Cuerpo Arcoiris, el cuerpo energético que te llevara de manera segura mas allá de la muerte.

Ritos

 

Primer Rito: Rito del Sanador

Te conecta a un linaje de sanadores luminosos del pasado que te ayudarán en tu transformación personal y el despertar de tu poder sanador para que todo lo que toques sea bendecido. Accedemos a una tremenda asistencia espiritual de sanadores del pasado, que nos ayudan a sanar nuestras antiguas heridas y las de nuestros ancestros.

 

Segundo rito: Bandas de Poder

Cinco cinturones de energía se tejen en tu campo de energía luminosa (CEL) para tu protección. Estos actúan como filtros, transformando todas las energías negativas que viene hacia ti en uno de los cinco elementos: tierra, aire, fuego, agua y luz, que alimentarán tu CEL en lugar de permitir que esas energías provoquen enfermedades.

 

Tercer Rito: Rito de la Armonización

La transmisión de los 7 arquetipos a los Chakras. Primero recibirás los arquetipos de la Serpiente, el Jaguar, el Colibrí y el Águila; luego los tres arcángeles: el Guardián del Mundo Inferior (el inconsciente), el guardián del Mundo Medio (nuestro mundo de vigilia), y el Protector del Mundo Superior (nuestro súper-consciente).

 

 

Cuarto Rito: Rito del Vidente

Senderos de luz conectan la corteza visual con el tercer ojo y el chakra del corazón. Esto despierta tu vidente interior y tu capacidad de percibir al Espíritu, el mundo invisible de energía.

 

Quinto Rito: Rito Guardián del Día

Te conecta a un linaje de maestros sanadores de la antigüedad. El guardián del día puede acceder a los altares antiguos, traer sanidad y equilibrio a la tierra, y con la salida del sol cada día, nos conecta en armonía con la madre tierra. Este rito te ayuda a comenzar a sanar tu parte femenina interna, a dar un paso más allá del miedo, y a practicar la paz.

 

Sexto Rito: Rito guardián de la sabiduría

Te conecta a un linaje de seres luminosos del pasado y el futuro. Este rito te ayuda a comenzar a sanar tu parte masculina interna, a caminar fuera del tiempo, y probar el infinito.

 

Séptimo rito: Rito del Guardián de la Tierra

Este rito te conecta a los arcángeles guardianes de nuestro sistema solar, los delegados de toda la vida en la Tierra. Te hace consciente de tu existencia ligada a la tierra y te da la libertad para comenzar tu viaje a las estrellas, -empezando con el sol, nuestra estrella local,- así podrás soñar un nuevo mundo donde existir.

 

Octavo rito: Rito del Porvenir

Este rito ayuda a tu cuerpo físico a convertirse en un Homo luminoso; hace que tu proceso de envejecimiento sea más lento, re-informa a tu ADN, y te ayuda a ser más resistente ante las enfermedades. Al recibirlo tomas tu lugar alrededor del fuego sagrado en el centro del Sol, un lugar que se ha reservado para ti desde el principio de los tiempos.

 

Noveno Rito: Rito del creador

Mientras te despierta el Creador luminoso interior, este rito te otorga el conocimiento de toda la creación -desde un diminuto grano de arena hasta el mayor cúmulo de galaxias. Una vez que descubras que el Espíritu no sólo trabaja a través de ti, sino que tú y toda la creación, están sucediendo dentro de ti, tu comprensión se vuelve natural.

 

A medida que trabajas con la germinación de estos ritos serás tocado y bendecido por los ángeles. Solo tienes que abrirte a la sabiduría de los Guardianes de la Tierra, y todo te será concedido.

Decimotercer Rito: 

Hay un linaje de mujeres que se liberaron del sufrimiento. Este linaje de mujeres quiere que recordemos:
El útero no es un lugar para almacenar el miedo y el dolor; El vientre es crear y dar a luz a la vida.
El espíritu femenino de la selva nos recuerda esta sencilla y vital verdad:
El útero no es un lugar para almacenar el miedo y el dolor; El vientre es crear y dar a luz a la vida.
Este linaje de mujeres a través de la medicina de la selva nos ha dado el rito 13 del Munay-Ki: El Rito de la Matriz.
Una vez que lo reciba, lo comparte con tantas mujeres como sea posible.
Usted levanta sus manos y convoca el linaje diciendo:
El útero no es un lugar para almacenar el miedo y el dolor; El vientre es crear y dar a luz a la vida.
Tú activas el rito dentro de ti poniendo ambas manos sobre tu vientre y repitiendo:
El útero no es un lugar para almacenar el miedo y el dolor; El vientre es crear y dar a luz a la vida.
Tú transmites la sabiduría de tu vientre a la de ella:
El útero no es un lugar para almacenar el miedo y el dolor; El vientre es crear y dar a luz a la vida.
Afirma que recibió la sabiduría en su vientre.
El útero no es un lugar para almacenar el miedo y el dolor; El vientre es crear y dar a luz a la vida.
Vamos a sanar nuestro vientre; Curemos los úteros de nuestra madre, hermana e hija. Y de esta manera traer sanidad a nuestra Madre Tierra.

Arquetipos

 

Los arquetipos son principios organizadores del Universo. Ellos han sido plantados como semillas en cada uno de tus chakras. Es importante recordar que los has recibido como semillas, es decir, son puro potencial y será tu relación con ellos la que los hará crecer y convertirse en fuerzas poderosas que transformarán tus chakras con nueva información. Es por eso que nosotros hacemos ceremonias con fuego, para hacer crecer estas semillas. A medida que estrechas la relación con tus arquetipos, su potencial se desarrollará a partir de tu propia experiencia y serán únicamente tuyos.

 

La Serpiente:

Cada uno de los animales arquetípicos exude una peculiaridad diferente de la energía. La Serpiente simboliza el conocimiento, la sexualidad y la sanación. Tal vez éste sea el arquetipo más universal, pues desde siempre la serpiente ha representado el poder sanador de la naturaleza. El símbolo de la medicina o “caduceo,” está formado por dos serpientes entrelazadas alrededor de una vara. La serpiente nos enseña a despojarnos de nuestro pasado de la misma forma en que ella muda su piel, para que podamos caminar con belleza sobre el vientre de la madre.

 

El Jaguar:

Mientras la serpiente representa el poder de la sanación, que es gradual y tiende a incrementarse, el jaguar simboliza la transformación repentina. Lo que perdura siempre está en constante cambio y renovación; pues lo que permanece sin cambiar, perece. Podemos transformar nuestros cuerpos para que sanen rápidamente y envejezcan con elegancia, encarnando las fuerzas representadas por el jaguar. Considera la metáfora de que tenemos nueve vidas como los gatos. Cuando llegamos al final de una de estas vidas (otros podrían llamarlos etapas o fases), es importante dar al viejo “yo” un entierro decente, y luego saltar como un jaguar hacia lo que nos estamos convirtiendo. De lo contrario, nos pasaremos los años intentando cambiar y cargando con ese antiguo ser que nunca pudo desarrollarse. El Jaguar nos enseña a ir más allá del miedo, la violencia y la muerte. Ella es la fuerza vital de la selva y es experta en los ciclos de la vida.

 

El Colibrí:

Representa el coraje necesario para embarcarse en un viaje épico, al igual que los colibríes migran sobre el Atlántico cada año desde Brasil a Canadá. Una vez tocados por las energías de este arquetipo, estamos impulsados a hacer nuestro propio viaje épico que eventualmente nos llevará de nuevo a la fuente, donde se generó nuestro espíritu. Cuando no tienes suficiente tiempo, dinero o habilidades para lo que estás intentando, el colibrí puede proporcionarte el valor y la orientación necesaria para que tengas éxito. El Colibrí sólo bebe del néctar de la vida y lo busca en las flores, no en la basura, sabiendo mantener la quietud incluso en movimiento. No fue concebido para grandes vuelos y aún así emprende y lleva a cabo un viaje que muchos consideran imposible.

 

El Cóndor o El Águila:

El Águila percibe todo el panorama de la vida sin quedar atrapado en los detalles. Las energías del águila nos ayudarán a encontrar la visión que guíe nuestras vidas. Los ojos del Cóndor ven hacia el pasado y el futuro, lo que nos ayuda a saber de dónde venimos, y en lo que nos estamos convirtiendo. El Águila nos permite elevarnos por encima de las batallas mundanas que ocupan nuestra vida y suelen consumir nuestra energía y atención. El Águila nos da alas para elevarnos por encima de las luchas triviales del día a día y nos enseña a volar en esas altas cumbres cercanas al Cielo. El Águila y el Cóndor representan el principio de auto-trasformación de la naturaleza. El Águila nos empuja fuera del nido para que forjemos nuestras propias alas y para que siempre podamos volar ala a ala con el Gran Espíritu.

 

Huáscar:

Señor de la vida, Señor de la muerte, el principio de la armonización del mundo Inferior, nuestro mundo interior. Él / ella es el renovador de la Tierra y nuestro aliado a la hora de renovar esos campos que hemos cultivado, los lugares que necesitan ser transformados. El don de Huáscar es promulgar en nosotros una relación armónica con nuestra sombra interior y lugares escondidos- nuestro subconsciente.

 

Quetzalcóatl:

Señor del alba, Dador del día, Estrella de la Mañana. Quetzal es una hermosa ave de la selva y Coatl es la serpiente emplumada representada en el “Caduceo” de la medicina occidental. Como organizador del mundo medio, cuando entablas una relación con Quetzalcóatl ya no será necesario que hagas micro gestiónes en tu vida.

 

Pachakuti:

Guardián de las posibilidades y del principio organizador del Mundo Superior o Celestial, Pachakuti encarna el concepto del tiempo circular, dando un paso fuera del tiempo lineal para que este se detenga y ponga orden divino, adelantando así el tiempo futuro.

 

EL CIELO Y LA TIERRA

La vida es un delicado equilibrio entre lo que cambia y lo que no. Los Guardianes de la Tierra creen que el CEL tiene tres partes. Cuando la gente muere, una parte de su esencia (el cambio) regresa a la Tierra, para que se reabsorba en la naturaleza y se convierta en unidad con toda la vida. Otra parte (el poder y la sabiduría) regresa a las montañas sagradas, y la tercera parte (lo incambiable) regresa al Sol. La Tierra es el principio receptivo y acogedor con el poder de cubrir y renovar. Al saludar a la Tierra reconocemos nuestra relación con todas las formas de vida, desde los árboles a los peces, las aves y las piedras, los de cuatro patas y los de dos patas. Al saludar a los Cielos reconocemos a nuestros hermanos y hermanas estrellas, y dedicamos nuestro esfuerzo de sanación al Gran Espíritu, el Creador de todo.

© 2016 by CISAROVNNA SK. 

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